Grisely ama la música y a Charlie le apasiona el futbol, a pesar de que tal cual ellos se llegan a considerar “agua y aceite” porque a veces tienen gustos bastante distintos, forman una pareja increíble.
Él le ha enseñado a ella a andar a caballo y parte de su gusto por el campo y la naturaleza, ella le ha inculcado parte de su gusto por la fotografía, de hecho, les gustaría viajar juntos más seguido.
Cuando les dije que se podían hacer fotos bellísimas en un lugar que probablemente pareciera no tener potencial, y además sin posar y con la luz a nuestro alcance, no se lo creían. Otro detalle fue que la tarde se nubló después de hacer un sol tremendo, pensaron que se echaba todo a perder y me confesaron que estaban nerviosos, pues no sabían qué hacer, luego se fueron relajando poco a poco y después se olvidaron por completo de la cámara.
Fue algo maravilloso hacer ésta preboda con ellos.
Por cierto,dejo algunas capturas de dónde hicimos las fotos.
Gracias por la magia, chicos. 🙂
Aquí tomamos las fotos:
Fotógrafo de boda en Cuernavaca Morelos, México y resto del planeta